
Casa JUMA
Casa JUMA partía de una vivienda antigua y muy compartimentada en el barrio de Hispanoamérica. La distribución original respondía a otra forma de vivir: pasillos largos, una zona de servicio aislada y una cocina cerrada y desconectada completamente de la vida diaria de la familia.
Sin embargo, detrás de esa distribución anticuada había algo muy valioso: una base amplia, luminosa y con muchísimo potencial para transformarse en un hogar contemporáneo, cálido y pensado realmente para cómo viven sus propietarios hoy.


La nueva distribución reorganiza completamente la vivienda y conecta toda la zona de día en un único espacio fluido y coherente. La antigua cocina cerrada desaparece para convertirse en el verdadero corazón de la casa: un espacio abierto, amplio y luminoso alrededor del cual gira gran parte de la vida diaria de la familia.
La entrada también se abre completamente hacia las zonas comunes, reforzando la sensación de amplitud y continuidad visual desde el primer momento. La madera de roble, las luces indirectas y los detalles cuidadosamente integrados aportan calidez y sofisticación sin perder limpieza ni orden visual. Todo el proyecto fue pensado también para dar protagonismo a la colección de arte de la familia, integrándola de forma natural dentro de la arquitectura de la vivienda.




La zona de dormitorios se diseñó buscando exactamente lo contrario: silencio, privacidad y calma. Se realizó un importante trabajo de aislamiento térmico y acústico para separar claramente las áreas más sociales de los espacios de descanso, creando una vivienda mucho más cómoda y coherente para el día a día de una familia con niños pequeños.
Además de reorganizar la distribución, el proyecto estudió cuidadosamente las rutinas reales de sus propietarios. Uno de los objetivos principales era permitir que uno de ellos pudiera salir muy temprano de casa sin interrumpir el descanso del resto de la familia, algo que condicionó tanto la distribución como muchas decisiones técnicas del proyecto.

La antigua zona de servicio se replanteó completamente para integrar un lavadero independiente, funcional y perfectamente oculto dentro de la vivienda. Una puerta integrada en el propio mobiliario permite acceder tanto a la lavandería como al baño de cortesía, manteniendo toda esta zona visualmente limpia y completamente integrada en el diseño general de la casa.

El dormitorio principal se diseñó completamente a medida para reforzar la sensación de refugio tranquilo y sofisticado. El gran cabecero de roble con mesillas flotantes e iluminación integrada se convierte en la pieza central del espacio y aporta una atmósfera cálida, serena y muy cuidada.



Los baños continúan el mismo lenguaje material del resto de la vivienda, con una estética limpia y atemporal donde se eliminaron los platos de ducha tradicionales para reforzar la continuidad espacial y la sensación de amplitud.



